miércoles, 18 de abril de 2012

La EDUCACIÓN es la RESPUESTA

Copio aquí el editorial de la Revista "doce notas", del pasado mes de octubre de 2011. Se habla de enseñanza musical, pero es bien extensible a la enseñanza en general, en cualquier ámbito, y muy particularmente a la educación que reciben nuestros niños en su etapa escolar obligatoria. La Educación es la Respuesta, siempre. Abrumadores y oscuros tiempos se vislumbran tras la reforma anunciada hace pocos días por el ministro de educación José Ignacio Wert.


  Luchemos por la educación: La educación es la respuesta



Editorial

La educación es la respuesta

[Edición impresa DaD #19 oct-nov 2011]
06/10/2011
La virulencia de la crisis parece estimular respuestas de la sociedad. Y la más clara se resume en el título de este escrito: la educación es la respuesta.
Alumnos de Yamaha ClassBand
Alumnos de Yamaha ClassBand
No se trata de una novedad, es más bien una cuestión de acentos y énfasis, pero también de consensos secretos o solo formulados desde las evidencias.
El sector musical parece, en este sentido, un auténtico laboratorio de ideas y propuestas. Frente a las desazonadoras noticias de que comienzan a perder apoyo institucional orquestas o instituciones para las que había costado más de un siglo aglutinar fuerzas que las hicieran posibles, todos los ámbitos implicados en la vida musical muestran señales de que la educación es la clave. Ya sean industrias musicales, tiendas y comercios, centros particulares de formación, universidades o las propias instituciones musicales… todos, en fin, son conscientes de que hay que reivindicar el destacado aspecto formativo de la música.
Parece claro que la música clásica o los estilos más serios y elaborados de cualquier género musical, tienen hoy poco terreno que ganar en la modalidad de espectáculo de ocio (aunque aún se conserven algunos sólidos bastiones), pero como terreno formativo la música apenas tiene rival. Y eso es un hecho tanto en la educación musical profesional, la destinada a crear músicos, como en la formación musical entendida como fenómeno lúdico.
Se podría incluso avanzar que la propia vida musical desarrollada de cara al público, los conciertos tal y como los entendemos, tiene un componente educativo formidable y que las instituciones concertísticas parecen cada vez más conscientes e implicadas en ello.
No decimos nada que sea nuevo para cualquier persona de buena voluntad implicada en la música; pero el escenario de la crisis, que todo lo desdibuja, enfoca mucho mejor ese necesario perfil de la actividad musical. Las páginas que siguen de nuestra revista dan ejemplo de respuestas múltiples en esta dirección que parece una tendencia para los tiempos que corren: las industrias y las tiendas ofrecen cursos permanentes a cual más refinados, las universidades se afanan por incluir materias musicales que había costado décadas que reconocieran, los centros privados más inquietos se afianzan en actividades formativas para que los bebés comiencen a conocer la música lo más pronto posible.
En suma, frente a la inquietud o la zozobra que parece asolar a los espíritus por la magnitud de la crisis surgen respuestas que, en el caso de la música, apuntan todas ellas a la palanca de la educación. Quizá, después de todo, salgamos de la prueba más sensibilizados de qué es lo más importante: el futuro y la formación de los que lo harán posible.

#apoyoalaoex. Orquesta de Extremadura



Creo que tras esto, no se puede añadir mucho más. Cuidemos esta orquesta.

martes, 24 de enero de 2012

CRISIS VERDE

Crisis verde

En tiempos de crisis todo lo no necesario está, sin lugar a dudas, de más. Pero, ¿sabemos discernir qué es lo que verdaderamente está de más?

Todos estamos siendo testigos de los recortes y los reveses que como medidas especiales, se están llevando a cabo en estos tiempos. Y así como la ciencia, la cultura o la educación, el medio ambiente también está sufriendo.

Ayer, navegando en la red, me encontré con el artículo que os transcribo a continuación. Ojalá proyectos así no queden solo en los labios y no se olviden ni en estos tiempos, ni nunca, porque sólo tenemos un planeta tierra.

Feliz semana!

La tierra

Extremadura responsable, Extremadura sostenible

Escrito por Elena López Cámara / 8 de junio de 2010
Ser responsables con el medio ambiente es una tarea que nos corresponde a todos, personajes públicos y anónimos, ya que cualquier de nosotros somos responsables de seguir acabando con el ecosistema o mejorar la situación que tenemos ahora mismo.
Extremadura es medio ambienteExtremadura es consciente de ello. Es más, podríamos decir que Extremadura es medio ambiente, ya que para fomentar el crecimiento de una comunidad de la importancia de ésta y hacerlo de manera sostenible, es necesario buscar el equilibrio, y centrar los esfuerzos de todos sus habitantes en lograr un desarrollo sostenible.
Para tratar de concienciar a sus habitantes, la comunidad extremeña ha puesto en marcha una campaña que llevará el nombre de Somos Extremadura y en el que participarán personajes conocidos como Almudena Cid, Huecco o José Manuel Calderón, aunque también aparecerán personajes anónimos, que a efectos “sostenibles” tienen la misma importancia.


 

Una responsabilidad común

La importancia de cuidar y proteger el medio ambiente no es más que una forma egoísta de cuidar de nosotros mismos, porque lo que olvidamos a menudo es que nosotros formamos parte de él.
Cuidar el medio ambiente es cuidar también del ser humano ya que la pérdida de recursos naturales la estamos provocando nosotros a través de la contaminación, del descuido a la hora de ejercer nuestro deber a la hora de reciclar en nuestras casas o centros de trabajo etc.

Respetar el medio ambiente es generar vida

Muchas especies vegetales y animales están desapareciendo del planeta y la capa de ozono se está viendo cada vez más resentida por la polución que el ser humano provoca.
Ya es hora de tomar cartas en el asunto y responsabilizarnos, porque al igual que podemos aportar nuestro pequeño grano de arena, también estamos haciéndolo para destrozarlo.
Por eso Extremadura se enorgullece de crecer de manera extraordinaria manteniendo su patrimonio natural y ofreciéndole a los ciudadanos una manera de disfrutar de esta comunidad ayudando al desarrollo sostenible.

Artículo de la página:  
http://www.ciencias.es/extremadura-es-medio-ambiente/





Every green action leads to a global reaction.
Cada acción verde conduce a una reacción global.
 
 
 
 
 

lunes, 19 de diciembre de 2011

CLÁSICA - POP

Llegadas estas fechas es habitual recordar los temas Pop más sonados en el año, y junto con ellos nuestra memoria nos trae éxitos pasados pero que también significaron algo en nuestras vidas. Hoy estaba la radio puesta y escuché a Lady Gaga... me entró curiosidad y enredando por youtube me topé que estas fugas escritas sobre temas de cantantes de Pop, como Lady Gaga o Britney Spears. Son magníficas. 
¡Que las disfrutéis!


Fuga sobre un tema de Lady Gaga                                           Fuga sobre un tema de Britney Spears          
           







                      Y en cuarteto de cuerda....

Spears quartet :)                                                                     Gaga quartet ;)

                            

                




Y Michael Jackson   Jackson quartet

lunes, 14 de noviembre de 2011

MIGUEL DE CERVANTES DIXIT:
 “Todas estas borrascas que nos suceden son señales de que presto ha de serenar el tiempo y han de sucedernos bien las cosas, porque no es posible que el mal ni el bien sean durables, y de
aquí se sigue que habiendo durado mucho el mal, el bien está ya cerca.”

ME REVELO CONTRA EL PESIMISMO QUE NOS RODEA

miércoles, 26 de octubre de 2011

LAS ORQUESTAS NO, POR FAVOR

Transcribo un artículo que ha salido publicado en el periódico El Hoy, redactado por Doña Paloma O´Shea, presidente de la Fundación Albeniz y mujer notable donde ñas haya.




LAS ORQUESTAS NO, POR FAVOR

Cerrar un foco de creación cultural, como es la Orquesta de Extremadura, es echar
 a la basura el trabajo, la ilusión y el dinero de varias generaciones 

26.10.11 - 00:19 - 
LA crisis nos ha puesto en la tesitura de tomar decisiones difíciles: puesto que no hay
para atenderlo todo, es inevitable decidir qué gastos son imprescindibles y cuáles no.
Las hoces están en alto y es el momento de afinar bien los golpes, porque cortar por
donde no se debe puede tener consecuencias graves. El ejercicio es muy delicado y
requeriría análisis sereno y visión de futuro; sin embargo, nuestros políticos se ven
abocados a tomar estas decisiones en medio de una campaña electoral interminable
y en plena agitación general, con cada sector social tratando de llevar el agua a su molino.
Lo importante, en cualquier caso, es preservar a toda costa las constantes vitales del
país, aquellas funciones que lo mantienen vivo y le harán llegar en buenas condiciones
a una época más positiva que, antes o después, tendrá que acabar viniendo.
En mi opinión, una de esas funciones clave es la cultura y, más concretamente, la música.
Sin ellas, la sociedad diluirá su conciencia colectiva y relajará los lazos que la mantienen
estructurada. A fin de cuentas, es en la música y en las demás facetas de la cultura donde
se concentra el espíritu de la nación y donde se representa con más claridad nuestra
voluntad de convivir, de compartir derechos y deberes y de existir como sociedad
organizada. Creo que no debemos tocar la cultura más que como ultimísimo recurso.
No digo que no haya que apretar cinturones y racionalizar gastos, porque, cuando
vienen mal dadas, nos toca contribuir a todos, incluidos los músicos y los protagonistas
de la cultura en general, pero sería un grave error desmantelar activos culturales
como orquestas, teatros o festivales, porque el tiempo y el dinero que requeriría su
reconstrucción posterior es inmenso en comparación con el ahorro que pueda producir
hoy su cierre.
Los exalumnos de la Escuela Reina Sofía, que están repartidos por las mejores
orquestas, españolas y europeas, me alertan de los malos augurios que se ciernen
sobre la Orquesta de Extremadura. Con diez años de vida, la OEX es una de
las más jóvenes de España, pero está ya plenamente consolidada y su labor ha
representado un gran avance en la vida cultural extremeña. Su supervivencia es
muy importante, y no solo para Extremadura, sino para toda España, que desde
hace ya unas cuantas décadas tiene depositada en el progreso de su vida musical
buena parte de su ilusión como país e incluso de su dignidad como nación moderna,
liberada de sus complejos históricos.
En pocos terrenos como en el de la música se visualiza con tanta claridad nuestro
 progreso colectivo, material, pero sobre todo espiritual. En treinta años, hemos
pasado de tener tres o cuatro orquestas sinfónicas dignas de tal nombre a casi treinta;
de dar conciertos donde se podía, a tocar en una red espléndida de auditorios;
de ser el piano poco más que un adorno para jovencitas bien (¡y algo sabré yo de eso!)
a ser una clave de la educación de todos. Durante este tiempo, decenas de miles
de padres españoles se han esforzado en llevar a sus hijos a estudiar el violín,
la flauta o el violonchelo y es esa presión social la que ha forzado una renovación
de conservatorios y escuelas de música que ahora está dando sus frutos.
Hace ya algunos años que vemos cómo acuden a las audiciones de la
Escuela Reina Sofía jóvenes españoles de grandísimo nivel.
Los ciudadanos españoles han acudido con gran interés a los auditorios y teatros
a abonarse a las temporadas de sus orquestas, porque un concierto ya no es
un club selecto para privilegiados, sino un acto de cultura popular, donde todos
pueden acceder de primera mano al universo de Beethoven, de Mahler, de Falla
o del joven compositor de su tierra.
El censo actual de orquestas es una de las joyas de nuestro patrimonio colectivo.
Sin contar las juveniles, que cada vez son más y suenan mejor, España cuenta hoy
con 27 orquestas sinfónicas profesionales: cuatro en Andalucía, Cataluña y Madrid;
dos en Asturias, Canarias, Galicia, País Vasco y Valencia; y una en Baleares,
Castilla y León, Extremadura, Murcia y Navarra. Cada una de ellas es el resultado
de un esfuerzo colectivo y del impulso de toda una sociedad. Tienen titularidades de
todo tipo: desde las orquestas privadas, como la Sinfónica de Madrid, titular del
Teatro Real, que es propiedad de los profesores que la integran, hasta las enteramente
estatales, como la Nacional. Otras son autonómicas, provinciales, de
ayuntamientos o de entes intermedios más o menos públicos, como RTVE.
En cuanto a la calidad de su sonido, las hay de primer nivel mundial
(¡no exagero en absoluto!) como la de la Comunidad Valenciana, y las hay de menor
prestigio, pero al menos seis o siete alcanzan un gran nivel internacional y tienen discos
suyos en las tiendas de todo el mundo. Al principio, en los ochenta, las nuevas
orquestas se nutrieron de músicos extranjeros. Era lo natural, dado el triste estado
en que se encontraban nuestros conservatorios. Después, se han ido españolizando
poco a poco.
Para un país como el nuestro, que en cuanto a música llevaba siendo periférico
desde Tomás Luis de Victoria -¡exactamente cuatro siglos!-, esa vitalidad de nuestra
vida sinfónica es un triunfo extraordinario. Es una de las claves de la España moderna.
Cada orquesta española no es solo un centro de cultura y de ocio, es una auténtica
bandera de modernidad, una referencia de altura que los ciudadanos tienen
presente en su lucha diaria por salir adelante y por ofrecer a sus hijos un país
abierto, moderno y europeo.
Solía decir Carlos Gómez Amat, harto de ver pasar efímeramente por nuestros
teatros a las grandes orquestas mundiales, que la única cultura que de verdad
importa es la que se produce en casa. Pues, gracias a Dios, ahora, la
cultura musical se está produciendo por fin en casa. Se incuba en nuestros conservatorios
elementales, que se han multiplicado asombrosamente en número, se termina de
 madurar en los superiores, que tanto han progresado, y en centros de
alta especialización como Musikene en San Sebastián, la Esmuc en Barcelona, l
a Escuela de Altos Estudios Musicales de Santiago, el Conservatorio de Zaragoza
o la propia Escuela Superior de Música Reina Sofía que, aunque me esté mal el decirlo,
abrió buena parte de estos caminos. Y, una vez madurada, esa cultura musical
hecha en casa, esa que es la que de verdad interesa, se expresa principalmente
la labor de nuestras veintitantas (primero 30, luego 27 y ahora veintitantas)
orquestas sinfónicas, además de en la de nuestros teatros, festivales, grupos
de cámara y grandes solistas.
No quisiera hacer corporativismo. No se trata de decir: a los músicos no los toquéis,
porque son los míos; sino: no cortemos la música porque eso sería cargarse la mitad
del esfuerzo de modernización y de europeización que los españoles llevamos treinta
años haciendo. Porque cerrar una orquesta no es solo despedir a ochenta músicos y
a media docena de empleados; es cortar el acceso a la maravilla de la música a miles
de ciudadanos de todas las clases sociales y es cortar el camino profesional a los
mejores de nuestros jóvenes, a los que se han entregado al arte musical creyendo
en el esfuerzo, en el cultivo del talento y en la superación personal.
Cerrar un foco de creación cultural, como es la Orquesta de Extremadura,
es echar a la basura el trabajo, la ilusión y el dinero de varias generaciones
y significaría empezar a rendirse y a admitir el fracaso social.
Aprieten a las orquestas, si hace falta, pero no corten por ahí.
Por las orquestas no, por favor.


lunes, 26 de septiembre de 2011

Ayuda en el apoyo de la Orquesta de Extremadura

Amigos, de todos es sabido que estamos en un país que atraviesa lo que parece una grave crisis, pero creo que eso en ningún momento justifica algunas actuaciones, declaraciones en este caso, sobre la cultura, que es junto con la inteligencia lo que nos diferencia del resto de criaturas del planeta.

Pido aquí el apoyo hacia la ORQUESTA DE EXTREMADURA, transcribo el manifiesto que sus miembros han redactado para recabar apoyos y concienciar a la clase política de que hay cosas que son más importantes que el dinero. Sí a la austeridad, no a la desaparición.

                                                Orquesta y Coro de Extremadura


Manifiesto de apoyo a la Orquesta de Extremadura


El futuro de la Orquesta de Extremadura es incierto. Somos la única orquesta sinfónica española que no tiene temporada de abono para 2012.
El nuevo equipo político del gobierno de Extremadura no se compromete a garantizar la continuidad de este proyecto cultural más allá del presente año.
A esta incertidumbre han contribuido las recientes declaraciones de uno de sus consejeros en las que afirmaba, refiriéndose a la labor social de la Orquesta de Extremadura, que “no merece la pena que se mantenga”.
Creemos que es necesario concienciar a nuestros dirigentes de que la Orquesta de Extremadura constituye un vehículo imprescindible en la difusión de la música clásica en nuestra tierra; que en su trayectoria ha realizado una importante labor docente en la formación de nuevos músicos a través de la Orquesta Joven de Extremadura, y que ha logrado convertirse en un referente de la cultura extremeña en este país.
Por todo ello, solicitamos tu firma de apoyo, PORQUE LA CULTURA ES UN DERECHO DE TODOS.

Encontraréis todas las noticias que van surgiendo, así como el enlace para poder firmar on line para dar apoyo en esta dirección


      http://apoyoalaoex.wordpress.com/


  ¡¡¡ MUCHÍSIMAS GRACIAS A TODOS !!!

lunes, 19 de septiembre de 2011

lunes, 15 de agosto de 2011

¿Qué diferencia hay entre listo e inteligente?


Hace poco me he encontrado con este magnífico artículo del doctor Enrique Rojas, que aquí  transcribo, ya que su lectura creo que merece la pena. El autor reflexiona sobre cómo cultivamos los individuos uno de nuestros bienes más preciados: el intelecto. Explica los distintos tipos de inteligencia que existen y cómo de ello se deriva la disparidad de habilidades sociales.Que lo disfruten.


CUANDO YO ERA un adolescente, aprendí en casa de mis padres la importancia de una buena conversación durante las comidas familiares. Y eso es algo que he heredado de ellos. Lo solemos hacer en nuestra casa y salen temas de conversación en donde conseguimos que se dé un solo asunto, un solo argumento sobre la mesa a partir del que todos podamos hablar y dar nuestra opinión. Y pasar de ese a otro, si en el curso de la conversación la cosa ha llegado a su fin y se ve necesario hacer un cambio. Es importante que exista un moderador que ponga orden, porque con frecuencia queremos todos hablar al mismo tiempo y nos quitamos la palabra unos a otros. En esos casos es difícil entenderse y pueden sucederse varias conversaciones al mismo tiempo o cruzadas. A esto somos muy dados los latinos en general y los españoles, en particular.
Hace unos días, saqué yo este tema. Y como ha ocurrido otras veces, la conversación fue apasionante y unos nos rectificábamos a otros, matizando entre las distintas estirpes de inteligencias que pueden darse.
Lista es una persona rápida, sagaz, astuta, operativa, práctica. Hablamos de alguien con capacidad para resolver problemas y dificultades y poner sobre la marcha una solución que resuelve esa dificultad. También, es el que sabe lo que hay que hacer en cada momento y lo hace. Sabe funcionar. Tiene habilidades para moverse con la gente y tiene una visión inmediata de la realidad. Por decirlo de una forma sencilla: es habilidoso para la vida. No analiza tanto y se dirige a la meta con prontitud. Es la inteligencia operativa, pegada al día a día. Quiere resultados a corto plazo, ¡ya!
El listo es avispado, veloz, perspicaz, despierto, sutil, está muy atento a los que sucede y toma buena nota de lo que está pasando. Es el triunfo de la inmediatez, la visión más corta de la jugada, la capacidad para resolver un problema. También, saber situarse en la vida de forma realista. Saber resolver un problema que surge de forma inesperada y que pone a prueba la capacidad para ensayar una solución sobre la marcha. Lista es una persona con capacidad de síntesis, lo que le lleva a actuar y a resolver y a salir delante de una situación de conflicto. Es saber adaptarse al medio y resolver. Tiene más información que cultura.
Si el listo está muy pagado de sí mismo puede caer en la vanidad. Mientras que si el inteligente se magnifica a sí mismo puede tender a caer en los brazos de la soberbia.
Inteligente es el que tiene más conocimiento e información y sabe más.Comprender lo complejo y hacerlo sencillo. Es más teórico y analítico, desmenuza los temas y los pone sobre la mesa y los segmenta. Después hace un recorrido sobre ellos, serpenteando sus características y siendo capaz de detenerse en sus pliegues y matices. Es la disquisición pormenorizada. Si se acompaña de cultura, todo se enriquece. Y puede haber brillantez. Es, por tanto, más profundo; su cabeza es más lenta por los muchos datos que se hospedan en ella y esto significa que hay más reflexión. Tiene un componente más intelectual y de estudio. Tiene una visión más larga de la jugada.
El amor es la poesía de los sentidos, la inteligencia la nitidez de la razón. La afectividad y la inteligencia son los dos bastiones más importantes de la vida. Si sabemos situar ambos dentro del mapa del mundo personal, habremos dado un paso al frente para alcanzar un buen equilibrio psicológico.
Uno y otro son los principales protagonistas de la sinfonía de la felicidad.
El inteligente puede saber muchas cosas y recrearse en el conocimiento y en todo lo que esto le aporta, pero puede costarle manejar situaciones difíciles. Tiene más formación y cultura.
Entre el listo y el inteligente hay una gama de expresiones inteligentes en donde nosotros nos situamos y, al mismo tiempo, ubicamos a los demás.
HAY MUCHOS tipos de inteligencias en plural y, generalmente, unas se excluyen con otras, es bien difícil tenerlas todas. Pero debo insistir en que existen dos modelos: uno monárquico, que habla de un factor rey o global, que aloja a todas las posibles estirpes que pueden darse dentro de ellas. Y otro, el oligárquico, que habla de muchos espacios y modalidades de inteligencias y cada una de ellas tiene un cierto perímetro propio, que se entrecruza con otra.
Enumero a continuación algunas de ellas.
Inteligencia teórica: capacidad para moverse en el terreno de las ideas y los conceptos. Facilidad para el trabajo abstracto. Busca el rigor del pensamiento. Es el intelectual en el amplio sentido de la palabra.
Inteligencia práctica: es saber resolver problemas. Quien la posee se mueve mediante esquemas de conducta y tiene una eficacia directa, que casi se dispara como un muelle. Es más imaginativo y maneja más la intuición, pero es más superficial.
Inteligencia social: saber moverse en el campo de las relaciones interpersonales, con soltura. Estamos ante el gran relaciones públicas.
Inteligencia analítica: facilidad para desmenuzar un tema y escudriñarlo, distinguiendo y puntualizando los matices y vertientes que en él se presentan. Es el inteligente en el sentido que da título a este artículo.
Inteligencia sintética: capacidad para saber resumir las características que se hospedan en un tema o asunto; espíritu sumario, de reducción abreviada, sabiendo hacer un extracto esquemático que facilita el trabajo. Tesis, antítesis, síntesis. Es el listo.
- Inteligencia discursiva: se manifiesta en la facilidad de expresión del lenguaje verbal, que se hace capaz, suficiente, bien trazado y con recursos adecuados para manifestar conceptos. Es la facilidad expositiva y dialéctica. Es el profesor con garra.
Inteligencia matemática: saber captar el mundo en lenguaje cuantitativo. Las matemáticas no hacen hombres sabios, pero sí prudentes.
Inteligencia creativa: saber fabricar un mundo nuevo que es expresión de arte: la pintura, la escultura, la novela, el ensayo, la poesía, la música… Ésta tiene muchos matices que se abren en abanico, según la cuestión específica de la que se trate.
- Inteligencia fenicia: es la del hombre de negocios. Siempre asoma aquí la idea de invertir y sacar más beneficio.
Inteligencia científica: es la del investigador, que en su laboratorio hace progresar la ciencia paso a paso. El rigor del método es decisivo. Se suelen volver poco prácticos para el día a día.
- Inteligencia emocional: ésta ha sido muy estudiada en los últimos años a raíz de la descripción que hizo de ella Goleman. Capacidad para mezclar corazón y cabeza, sentimientos y razones, ser clásico y romántico a la vez. Está en auge por la epidemia de parejas que se rompen, en gente que no sabe manejar ambos ingredientes.
- Inteligencia instrumental: a ésta me he referido con alguna frecuencia aquí en EL MUNDO. Es decisiva porque está en la base de la persona. Tiene cuatro vertientes: orden, constancia, voluntad y motivación. Son las joyas de la corona. El que las ha trabajado tiene mucho terreno andado y llegará a lo que se proponga. Con ella uno se asoma al brocal de la vida con resultados muy favorables.
- Inteligencia para la vida: consiste en saber gestionar bien la propia trayectoria. En la obra del genial Valle-Inclán Luces de bohemia hay un breve diálogo entre Max y Don Latino de Híspalis. El primero dice: «Yo nunca tuve talento, he vivido siempre de modo absurdo». Y le dice el segundo: «No has tenido el talento de saber vivir». Aquí se daría una buena mezcla entre el listo y el inteligente.
¿Qué es lo mejor en la vida: ser listo o ser inteligente? Depende de en qué circunstancias. Lo que es evidente es que lo más positivo es una buena ecuación entre ellas, algo que no suele ser fácil. ¿Son todas las inteligencias iguales; hay muchos tipos; se llevan bien entre ellas, puede uno tener casi todas las modalidades casi al mismo tiempo?
He tratado de ir respondiendo a esta serie de interrogantes para dejar las cosas lo más claras posibles, dentro de la dificultad de esta excursión que atraviesa valles, quebradas y ríos que cruzan geografías imprecisas en donde unos límites fronterizos se cuelan dentro de otros. La psicología no es una ciencia exacta, sino aproximada.
Termino. La palabra inteligencia procede del latín: intus, legere, leer por dentro. Es apresar, escoger, aprehender, captar la realidad en su complejidad y en sus conexiones. El gran maestro es el tiempo y la mejor sabiduría es la experiencia.
Enrique Rojas es catedrático de Psiquiatría y presidente de la Fundación Rojas-Estapé.